Muchos médicos recomiendan la cirugía debido a que puede prevenir un problema poco frecuente, pero grave, que se llama estrangulación. Esto ocurre cuando un asa de intestino o una porción de tejido graso queda atrapada en una hernia y la irrigación sanguínea se interrumpe, lo que produce la muerte del tejido.

Reparar la hernia también puede aliviar los síntomas de dolor y molestia, y hacer que la protuberancia desaparezca. La hernia no se curará por sí sola.

Si la hernia no le causa molestias, lo más probable es que pueda esperar para operarse. La hernia podría empeorar, pero podría no hacerlo. Con el tiempo, las hernias tienden a hacerse más grandes, a medida que la pared muscular del abdomen se debilita, y sobresale más cantidad de tejido.

En algunos casos, nunca es necesario reparar las hernias pequeñas e indoloras.